Pues eso mismo, tenéis indicios de que Miguelo tiene el preciado objeto con lo que todos andáis tras él. La siguiente partida representa la salida a hurtadillas de las infames fuerzas de Miguelo de su inexpugnable refugio. Aprovechando la noche, los cobardes, intentan despistar a sus adversarios llevándose el objeto a otro lugar y desde allí planificar y continuar la búsqueda de las Gemas de Fuego que deben incrustar en las cuencas de la calavera para que les señalen el camino del siguiente episodio.
Cada jugador organiza una fuerza de asalto de 50 P.E. como máximo y no existen Puntos de Compensación. Miguelo puede organizar sus fuerza con 75 P.E.
Están permitidas todas las competencias excepto la de Explorador para Miguelo.
Miguelo despliega sus miniaturas en un extremo (de los cortos) de la mesa (se juega en una mesa de 150 x 120 cm). Puede desplegar en cualquier punto de ese lado y como máximo a 15 cm del borde. Su objetivo es llegar al borde opuesto de la mesa mientras el resto se lo impide. Esta será una buena oportunidad para quitarle la Calavera a Miguelo sin tener que practicarle un asedio.
Miguelo apuntará en secreto qué miniatura lleva realmente la Calavera, el resto actuarán de señuelos. Hay que matar a la miniatura para arrancarle la Calavera de sus dedos fríos.
La partida finaliza en el momento en que el portador de la calavera sale por el borde opuesto del área de despliegue. En caso de que roben la Calavera, el nuevo portador puede salir por cualquier borde.
La partida proporciona 15 PX a cada miniatura que participe, 15 de Renombre y 15 de Recursos.